Si estás leyendo esto, es probable que las siglas "DHT" ya te suenen de algo. La dihidrotestosterona (DHT) es el enemigo público número uno en la mayoría de los casos de alopecia androgénica. Es la hormona encargada de miniaturizar tus folículos hasta que el pelo se vuelve vello invisible y, finalmente, desaparece.
Para combatir esto, la medicina tradicional suele recurrir a fármacos como la finasterida o dutasterida. Sin embargo, no todo el mundo tolera bien los químicos o simplemente prefiere una aproximación más orgánica. Aquí es donde entra en juego el Saw Palmetto (o Serenoa Repens), el bloqueador natural de la DHT que está ganando terreno tanto en tratamientos preventivos como en el cuidado post-injerto.
¿Cómo funciona realmente el Saw Palmetto contra la alopecia?
Para entender su eficacia, primero hay que entender el proceso de caída. La testosterona se convierte en DHT por la acción de una enzima llamada 5-alfa reductasa. El Saw Palmetto actúa inhibiendo esta enzima.
Según diversos estudios, el extracto de esta palma enana puede reducir la cantidad de DHT que se adhiere a los receptores de tus folículos pilosos. Al reducir esta unión, se frena el proceso de miniaturización, permitiendo que el ciclo de vida del cabello se normalice y la fase de crecimiento (anagen) se prolongue.
Aunque su potencia suele considerarse menor a la de la finasterida farmacológica, es una opción excelente para quienes buscan mantener su densidad capilar con un perfil de efectos secundarios mucho más bajo.
La importancia de proteger el pelo nativo tras un injerto
Muchos pacientes cometen el error de pensar que tras un trasplante capilar el trabajo ha terminado. Nada más lejos de la realidad. Si bien las Unidades Foliculares (UF) trasplantadas de la zona donante suelen ser resistentes a la DHT, tu pelo nativo (el que ya tenías en la zona superior) sigue programado genéticamente para caerse.
Si no proteges ese pelo nativo, con los años podrías quedarte con el pelo injertado intacto pero con "clareos" nuevos alrededor.
Incorporar un bloqueador de DHT es vital para mantener la armonía visual entre el pelo injertado y el nativo. Además, un cuero cabelludo con menos inflamación y un entorno hormonal controlado favorece la supervivencia de los nuevos injertos y mejora la calidad general de la fibra capilar.
